Cuando la gestión administrativa no es suficiente, es necesario contar con profesionales preparados, que puedan resolver los asuntos de manera rápida y eficaz, puesto que el tiempo, en muchas ocasiones, es un valor muy importante a la hora de defender a nuestros clientes.
Además de la administradora que es licenciada en derecho, contamos con la colaboración de una abogada ejerciente, experta en temas de comunidades de propietarios. Entre las dos pueden resolver asuntos que van desde pequeñas gestiones, hasta la defensa en los juzgados.
A modo de ejemplo podemos referirnos a:
- Constituir comunidades nuevas, legalizar el libro de actas, estatutos y normas internas.
- Morosos: por supuesto, todas las gestiones encaminadas al recobro de deudas de los propietarios morosos. Gestiones antes del monitorio, durante y después. Y lo mismo si los procedimientos se complican y se convierten en verbales, recursos, etc.
- Subastas: cada vez nos encontramos con más pisos cuya titularidad es un banco o una entidad que gestiona los pisos de los bancos o una empresa que ha desaparecido o, incluso, pisos ocupados en los que el propietario no paga la comunidad por eso mismo. Muchos de ellos acaban subastados y con deudas o es la comunidad la que tiene que ejecutar dicha subasta.
- Estudiar e intentar resolver situaciones registrales complicadas, en la medida que el Registro de la Propiedad lo permite y la tramitación notarial correspondiente.
- Contratos arrendamientos: no solo del piso de la portería sino, de cualquier arrendamiento de cualquier elemento común.
- Venta del piso de la portería: la gestión de la venta de un piso de la portería implica un proceso burocrático importante, comenzando por los acuerdos necesarios de la junta, la desafectación de elemento común, nuevo estudio del reparto de las cuotas de participación y la posterior compra venta. Pero no acaban ahí las obligaciones para el propietario de la comunidad, deberá también declarar el beneficio correspondiente, etc.
- Ayudas y subvenciones: el proceso para la solicitud de ayudas y subvenciones, también es largo y complejo. Las bases de las distintas normativas, cada vez, exigen cosas distintas. Gestionar todo el proceso es recopilar toda la documentación necesaria para su posterior presentación de acuerdo con los requisitos exigidos y eso implica gestiones con propietarios, gremios, arquitectos, aparejadores, Ayuntamiento, DGA, a veces, asociaciones vecinales o cualquier otro organismo que ofrezca la ayuda, así como de estar al tanto de todas las novedades que se produzcan.
- Como consecuencia de todo lo anterior es posible que haya que asistir a juicios, como testifical, como perjudicado, o comparecer en organismos públicos o privados.
- Asesoramiento: en general, en ocasiones, es necesario un asesoramiento especial ajeno al devenir ordinario de la vida de la comunidad.
- Por último, si algún propietario, de alguna comunidad, necesita los servicios particulares de un abogado, ajenos a la comunidad, estaremos encantados de darle el contacto y la recomendación de la abogada, sin inmiscuirnos en su situación personal.